Te escribo sabiendo que no leerás esto ni por asomo, ¿Por qué coño ibas a leerlo? Me dejaste bastante claro que los textos largos no son lo tuyo pero yo hoy he tenido la necesidad de escribir, me apetece hacerlo, me apetece decir lo que siento a través de este blog ya que es el único que me escucha sin quejarse o darme la espalda.
Te echo de menos, ¿Sabes? No puedo decir que echo de menos tus abrazos, que me mires a los ojos o que me hagas rabiar y luego me comas a besos; Desgraciadamente no puedo decir eso pero si puedo decir que echo de menos escucharte, verte en una simple foto enviada o leer cada una de las tonterías que dices.
Las cosas pasan a una velocidad increíble, pasan rápido y casi sin darnos cuenta. Un día estás bien y otro quieres desaparecer. Un día no piensas en nada y otro día solo piensas en una persona concreta. Un día no tienes a nadie que te haga soñar y otro día llega esa persona que te hace sentir en las nubes.
Dicen que las cosas pasan por alguna razón, que si alguien entra en tu vida es por algo y cada día que pasa me pregunto ¿Por qué entraste en mi vida?. Me lo pregunto repetidas veces al día y no encuentro solución, y si, por casualidad del destino lees esto dime, ¿Por qué entraste en mi vida? ¿Para qué entraste en ella?.
Entraste y la pusiste patas arribas, todo comenzó a cambiar, mi corazón comenzó a cambiar otra vez y las mariposas ya revoloteaban por otra persona. ¿Error o era algo bueno? No tengo ni idea, en serio. Solo se que ocurrió y que ahora no puedo parar de sentir esas jodidas cosas que tanto me están molestando, no puedo evitar que me crezca un nudo en la garganta cuando leo cosas que no debería de leer, cuando siento cosas que no debería de sentir.
Miro el reloj e intento parar el tiempo. Párate, le grito. Necesito que se pare, necesito que las manecillas del reloj se congelen para así poder pensar un poco en todo lo que está ocurriendo y los cambios que estoy viviendo. Quiero que el tiempo se pare para poder mirar mejor todo lo que hay a mi alrededor, necesito mirar todo lo que hay e incluso mirarme a mí y a mis cambios repentinos.
Todo pasa tan rápido; Ya lo dije antes. Y odio que pase, ¡Lo odio!. Me gustaría que las cosas se hubiesen quedado como están, necesito que todo hubiese seguido igual, como ahora, pero no tú llegaste cambiando todo y poniendo esa magia en mi vida, haciéndome creer cosas que jamás creería, haciéndome pensar cosas que no debería y haciéndome sentir como hacía tiempo que no me sentía. Algo muerto volvió a vivir dentro de mí, y quizás, no esté bien que diga que eso no debería haber pasado porque sería llamarte "error" en mi vida y ni por asomo eres un error. ¡Jamás lo serías!
Llevo cinco meses conociéndote, no sé todo de ti pero siento que te conozco desde hace muchísimo. Mi cabeza ya guarda recuerdos de ti, sabe como te ríes y como hablas, sabe como te enfadas y como te pones cariñoso. Sabe tantas cosas de ti que te asustaría.
No dejo de pensar una y otra vez en aquel día que partiste mis esquemas y comenzó todo, y en el día que mi corazón fue destrozado al ver, que una vez más, me había equivocado.
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