jueves, 2 de noviembre de 2017

Querido noviembre:

Tu llegada se nota bastante.
Empieza a hacer frío y las mantas en el salón ya están visibles del todo.

Tu llegada hace que siempre eche de menos.
No me preguntes porqué.
Quizás es el frío que me hace querer estar al lado de los que ya no están.
Quizás son las noches de lluvia donde deseo que la persona que está lejos, esté cerca para así acurrucarme con él.
Quizás es el chocolate caliente con churros que merendé alguna tarde de invierno con alguien a quien no volví a mirar más a la cara.
Te repito, no sé porqué pero me haces echar de menos.

Aunque, querido noviembre, debo decirte que también me haces más vieja.
Noviembre, eres el mes donde sumo un año más.
De risas, llantos, caídas, subidas, heridas sanadas, historias escritas, capítulos cerrados y decepciones aprendidas.

Eres un mes agridulce, pero me gustas mucho noviembre.
Porque nombrarte suena bonito, porque al echar de menos me haces querer más lo que todavía tengo y sobre todo, porque me haces apagar velas.
Aunque muchos piensen que cumplir años es lo peor del mundo, a mí me gusta porque significa que la vida me ha regalado un año más y eso, querido noviembre, debo saber apreciarlo.

Ahora que he aceptado perderme en el universo de tus ojos,
no pienso frenarme.
Voy a seguir perdiéndome, los meses que hagan falta.

miércoles, 1 de noviembre de 2017


Me gusta escribir aunque no me lea nadie.

Decido abrirme en canal de vez en cuando, poco a poco saco todo lo que siento hasta quedarme vacía de sentimientos.
Suelo plasmarlo en alguna libreta perdida por casa o en un blog que me creé hace cinco años.

Me hace sentirme libre, me limpia por dentro y es básicamente, como salir al balcón y gritar fuerte.

Después de abrirme en canal, me coso.
Coso todas las heridas pasadas que personas decidieron dejar, porque aunque me vacie, la cicatriz siempre queda, siempre es visible.

Pero aún así me gusta escribir aunque nadie me lea, porque me leo yo y eso es suficiente.
Porque aprendo de mí misma y de lo que siento, porque me ayuda a controlarme.
Me ayuda a pensar, a recapacitar e incluso, a pedir perdón.

Así que gracias cuadernos y gracias blogspot, me habéis abierto un gran mundo.
Me habéis dado la opción de abrirme en canal, de vaciarme, de coserme y de crecer a base de letras.

Me siento afortunada.