miércoles, 29 de mayo de 2013

Es triste sentirse sola que todos los de tu alrededor te odian y que no tienes a nadie a tu lado que te de un abrazo.
A veces piensas que por qué a ti, que por qué no a otra persona, a veces te hundes tu sola en tu propia mierda, en tus pensamientos, en tus emociones y en tus estados de ánimos.
Y a veces, otras personas te hunden. Te pisotean. Aprovechan que estás en el suelo para pisarte una y otra vez, para dejarte más tiempo ahí, tirada, y que ellos, desde la cima te contemplen, te vean y se rían de lo mal que estás.
Esta vida es muy injusta, y a veces creo que no soy tan mala persona ni hago daño a nadie.
Sí, soy borde, pero ahora, antes no era borde. Antes no tenía un "NO" en mi vocabulario y daba todo sin importar lo demás. Ahora soy borde, soy fría, distante y no me fío ni de mi propia sombra. Las personas que me están haciendo daño me están convirtiendo en lo que soy. En este ser imbécil.
Caigo, caigo, caigo y nunca levanto. ¿Para qué levantarme si me volverán a tirar?
Lloro, grito, golpeo. Mi vida es una mierda, pienso.
¿Por qué las cosas tienen que ser así y no de otro modo? ¿De otra forma? ¿Por qué todo es tan injusto?

martes, 21 de mayo de 2013

Me encanta ver como tu boca se mueve al compás de una linda canción, me encanta ver como tus ojos relucen cuando sonríes, me encanta ver tus dientes cada vez que sueltas una gran carcajada pero, odio ver tus lágrimas.
"Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente.

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría "te quiero" y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay una mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidaré."

-Grabiel García Márquez.

lunes, 13 de mayo de 2013

Querido tú, vuelvo a escribirte. Como siempre. Siempre te escribo a ti, cada una de mis líneas son para ti. Igual que mis sonrisas, mis lágrimas, mis enfados, mis gritos...Todo esto es para ti, y lo peor de todo es que no te quieres dar cuenta, porque sabes perfectamente lo que siento, lo sabes. Y siempre seguiré, pase lo que pase.

miércoles, 8 de mayo de 2013

-¿Que haces?
-Apagarte la televisión.
-Estaba viendo una película, le faltaba media hora ¿sabes?- Dijo la chica molesta.
-Es que prefiero estar aquí, contigo, y comerte a besos sin que ninguna dichosa película de antena 3 nos interrumpa.- Dice el chico mirándola fijamente.
-Esa película quizás jamás la vuelvan a echar, ¿sabes? Tus besos seguirán siempre.
-¡Pero es que quiero comerte ahora!- Dice el chico poniendo voz de niño pequeño.
-Eres un niño pequeño.
-No.
-Sí. Te comportas como tal.- Ríe la chica.
-Que mentirosa eres.
-Sí. Mírate. Tienes rabietas de niño pequeño. Enano.- Dice esta riendo más.
-Tonta eres.- Dice este yendo hacia ella y depositando un dulce beso en los labios.
-Niño pequeño.- Dice esta sacando la lengua y luego, besándolo.

Y como otra de tantas noches, aquellos jóvenes se comieron a besos.
Paseaba por un parque, estaba lleno de niños que corrían de un lado a otro. No se cansaban, tenían una fuerza increíble. También había parejas de enamorados, algunos estaban sentados en el césped mientras bebían un refresco, otros estaban en los bancos besándose como si no hubiese nadie. Su amor era más fuerte que lo que le rodeaba. Yo me encontraba allí, sola. Estaba sentada en un rincón del parque, en el húmedo césped. Miraba todo lo que me rodeaba, desde los niños pequeños hasta el brillante sol que había aquel día de Mayo. En ese momento sentí un enorme vacío en mi interior, sentía como si me faltase alguien y ese alguien eras tú. Te necesitaba. Necesitaba estar junto a ti, en aquel césped, en aquel banco o donde tú quieras. A mi eso me daba igual, lo único que me importaba era estar contigo. Pero, se que nunca estarás conmigo, nunca estaremos en aquel césped o en aquel banco, o en algún lugar del mundo.
Es triste saber que jamás estaremos juntos, que no podremos pelearnos por quién se comió la última galleta o por quién quitó aquella serie que echaban en la televisión. No podré enfadarme nunca contigo porque estaba viendo mi película favorita y tú me has apagado el televisor porque decidiste comerme a besos, aunque, al final, en el fondo aquella película no me importaba si estabas tú a mi lado. No podré verte enfadado, ni molesto, ni celoso, ni con las rabietas de niños pequeños. No te podré ver recién levantado, o a punto de irte a dormir. No podré escuchar un "te quiero" de tus labios, ni sentir un beso de esos de verdad. No podré. Nunca podré. Jamás podré. Jamás sentiré aquellos besos, jamás viviré esos enfados, jamás me reiré de tus rabietas y jamás podré consolarte cuando estés mal. Yo no haré todo eso, lo hará otra. Otra chica que sea igual de increíble que tú, aunque eso lo dudo, no hay nadie tan increíble como tú. Y yo, en mientras, me quedaré en aquel rincón, en aquel parque, en aquel césped pensado en mil historias contigo y sintiendo aquel vacío en mi interior.
-Eres como una niña.
-¿Me estás llamando niña?
-Te has enfadado porque te he quitado la galleta y la he mordido. ¡Eso es una rabieta de niña!
-¡Te la has comido casi entera!
-Pues ve por otra.
-¡Era la última galleta gigante de dinosaurio que quedaba! ¡Y tú vas y te la comes!
-Pero si sólo le he dado un mordisquito de nada en la cola.-Protesta el chico divertido-. ¡Oh! ¿Que ven mis ojos? ¡Te has reído!
-¡No me he reído! He...sonreído. ¡Algo muy diferente!
-¡Ya! Sonreído...
-En fin, voy a ver si encuentro algo para merendar, robagalletas.

La chica sale de su cuarto y camina hasta la cocina. Busca en los armarios, pero no encuentra nada que le apetezca. Resignada, regresa a la habitación con las manos vacías unos minutos después. El chico no está, pero en la ventana de su dormitorio hay un pósit amarillo con un mensaje escrito:
Salgo a comprar galletas gigantes de dinosaurio, niña.
 Ah, no sonrías que me enamoro.



Blue Jeans.

martes, 7 de mayo de 2013

Sé que no es fácil entenderme,
   sé que construyo castillos en el aire,
sé que a veces dan ganas de matarme.
Sé que muchas veces resulto insoportable,
que vivo en mis cuentos y no hay quien me saque,
que me pongo a hablar y no hay quien me calle.
Sé que de un segundo a otro, cambio de opinión,
que con mis sentimientos no me aclaro ni yo,
que no digo nada que alguien no haya dicho ya.
Sé que me ahogo en un vaso de agua,
que me aferro a lo que me invento
para no tener que mirar a la cara a la realidad,
para no tener que enfrentarme a la vida... 

lunes, 6 de mayo de 2013

Recuerdo aquel día que me fijé en ti bien. Aquel día que me fijé en tus labios, eran perfectos. Aquel día que te miré fijamente a los ojos, te brillaban mucho y era un verde precioso. Aquel día que me fijé en tu cuerpo, no era de diez pero para mi era perfecto. Estabas enfadado, y hasta enfadado me gustabas. Creo que enfadado me gustas más.
Aquel día, te miré de arriba abajo y me dije a mí misma: "Estoy enamorada de ti."

miércoles, 1 de mayo de 2013

Querido diario:
Hoy vuelvo a escribirte para decirte que hoy todo acabó. Acabó mi sufrimiento. No quiero sufrir más, estoy harta de sufrir.
Ya no más lágrimas, ya no más dolor. 
Dije que siempre iba a estar con él, pero llega un día en el que te cansas, y te das cuenta de que nada de esto tiene sentido. No tiene sentido luchar por una persona a la que no le importas lo más mínimo, a la que le da igual todo el mundo, a él solo le importa una persona y no eres tú. Así, que después de reflexionar he llagado a la conclusión de dejarlo. De dejar todo. De no sufrir. De no llorar. De no pasar más noches rayadas por su culpa. Yo no quiero más tristezas. Yo quiero reír. Quiero pasármelo bien. Quiero bailar, salir de fiesta, ir a un parque, ir a la playa, no dormir en toda la noche por culpa de una fiesta de pijamas. Yo no quiero llorar durante una noche porque me han dicho que el está con otra, yo no quiero decirle a mis amigas: "Hoy no salgo, no tengo ganas", siendo mentira. Sabiendo que no salgo porque me siento dolida, porque estoy en mi habitación llorando porque él le ha dado las gracias a otra que no he sido yo. Yo no quiero eso, Diario. Y al principio, a mucha gente no le gustará. Y me criticará por ello. Pero me da igual. Por ahora, no seguiré junto a él.
Querido diario, está historia tenía fin. Y este es su fin.