Quisiera estar en un mundo mágico. Un mundo donde las lágrimas tengan sabor a chuchería y no duelan, un mundo donde pudiese estar junto a él sin que nadie nos separase, un mundo donde el dolor no sería malo, un mundo donde pudiese gritar tan fuerte como quiera. Sueño con ese mundo mágico que no existe todas las noches, en ese mundo está él, sonriéndome y diciéndome que me quiere. Dándome las gracias por cada cosa que he hecho. Está él haciendo tonterías, cantando, bailando, jugando a videojuegos, siendo lo más feliz posible.
Un mundo mágico, aunque no perfecto. Aunque, ¿para que mentirnos? Si está él, el mundo es perfecto.
