Apareció en mi vida hace tiempo, pero la conocí en 2012. Sin duda, una de las mejores personas que la vida me ha podido echar en cara. No quiero que jamás se vaya de mi vida, quiero que se quede siempre y que nunca cambie. Es increíble.
Ya echo de menos sus abrazos de oso de ZOO, sus tonterías, su risa. Ya la echo de menos.
Creo que personas como ellas, se merecen todo lo mejor que pase en esta vida.
Mi vida no es perfecta, y quizás la suya tampoco. He llorado, he sufrido y ella ha estado ahí. Me he llevado semanas mal, y ella ha estado ahí. No tengo palabras para darle las gracias, ni para decirle cuanto la quiero ni cuanto la aprecio.
No quiero que te vayas, Irene. Nunca te vayas de mi lado, nunca dejes de tirarme en charcos o dejes de decir tonterías. Algunas personas no te querrán por como eres, pero otras, como yo, te adorarán el resto de tu vida.
Eres esencial y tú también eres parte de mí.
Gracias por tanto, rana de alcantarilla.
te quiero.
