domingo, 31 de marzo de 2013


Paseaba con el frío de la noche. Estaba pensando en ti. Bueno en mí. Más bien en nosotros. ¿Como sería estar a tu lado siempre? ¿Eh? Esperarte en el aeropuerto, que llegues y me abraces por detrás. Volverme, ver tu cara y besarte. Dar un paseo juntos, cogidos de las manos, sin miedo, sin vergüenza. Ir al cine a ver una película romántica, de esas que quizás no te gusten. Ir a cenar y luego, a la playa. Estar allí hasta el amanecer. Contigo. Sólo contigo.
Pero, eso son simples sueños. Sueños que quizás nunca se cumplan. Quizás nunca esté contigo. Ni vayamos a la playa. Ni al cine. Ni a cenar. Ni esperarte en un aeropuerto. Quizás seguiré aquí, con el frío de la noche. Sola. Esperándote.
Agarra mi mano. No me sueltes nunca. Yo jamás te soltaré, te lo prometo. Jamás te dejaré caer. Y si, algún día caes y no puedo levantarte, me acostaré a tu lado. Juntos miraremos las estrellas, y quizás, seguiré sin poder levantarte pero la caída será mucho más bonita ¿No crees?
Agarra mi mano, por favor. No me sueltes nunca. Prométeme que jamás me soltarás. Cuando agarras mi mano, mi corazón late muy fuerte ¿Sabes? Y me pongo muy nerviosa.
Estás a mi lado. Lo estás. Lo siento. Lo sientes.
Gracias por existir. 
Abro los ojos lentamente, noto respirar a alguien. Me vuelvo. Eres tú. Estás a mi lado. ¡Por fin! Duermes plácidamente. Tienes cara de niño bueno. Sonrío al pensar esto. Mi mano se posa en tu mejilla, la acaricio lentamente, paso mis dedos por tus labios y los toco. De repente tu manos agarra la mía. Me empuja hacia ti haciendo que nos miremos, me sonríes con esa sonrisa tan tuya y me besas como hiciste horas antes. Me besas dulcemente y sonrío. "Te amo" dices en susurro. Te abrazo fuerte, por fin estás junto a mí.
Un beso puede cambiar todo.
No soy tímida, ¿Para que mentir? Estoy loca e intento luchar por lo que quiero pero, por desgracia, tengo un error. Dejo que me pisoteen una y otra vez. Dejo que me juzguen y que jueguen conmigo pero, ¿Sabéis qué? Que me he cansado. No soy el juguete de nadie. Y lo peor de todo es que tengo miles de etiquetas: "La amargada que nunca sale de fiesta" "la que se gasta el dinero en un niño que no piensa en ella" "la gritona" "la pesada" "La tonta" y ¿sabéis una cosa? Que aquellas putas etiquetas, aquellos insultos me hundían, me hacían llorar todas las noches. Mi madre me decía que sonríese, que todo iba a cambiar y a veces me decía que cambiase yo pero yo me preguntaba a mí misma, "¿Por qué tengo que cambiar?" Y me lo sigo preguntando, ¿Tengo que cambiar? Yo no quiero cambiar. Yo soy así. Así vine de "fábrica". No voy a cambiar por nada ni por nadie. Soy como soy. A quien le guste bien y a quien no, PUERTA. Porque no quiero ser como las demás chicas, ¿Para qué? Ya hay demasiadas como ellas. Demasiadas chicas que se emborrachan y se follan a cualquiera. Demasiadas chicas que insultan y maltratan a sus padres. ¿Para que otra más? Prefiero ser así. Loca, habladora, pesada, amante de la música, del teatro y de la escritura. La que cuando ama, ama de verdad. La que demuestra las cosas con hechos y no con palabras. La que aunque llore y se hunda, luego se levanta con una sonrisa para pisar este puto mundo y esta puta sociedad. La niña que tiene su personalidad y originalidad, ella no copia. Ella tiene su propia imaginación. La niña más imperfecta del mundo.
Hoy te echo más de menos que ayer, y eso que ayer te echaba muchísimo de menos. Te necesito aquí, ahora. A mi lado. Te necesito de vuelta. ¿Recuerdas esos días? Aquellos putos días en los que me regalabas miles de sonrisas, miles de abrazos y miles de besos. Aquellos putos días que quedaron marcados en mi corazón. Quizás tu lo hayas olvidado ya, ¿Quien sabe? Pero yo jamás los olvidaré.
Pasear por la playa sin ninguna emoción y que de repente sientas unas manos en tu cintura y una risa en tu oído. Que suene un "te amo" de sus labios y te entren miles de escalofríos por el cuerpo. Que comience a decir tonterías sólo para verte reír. Girarte y que sonría con una sonrisa pillina, de esas que te gustan tanto. Besarle dulcemente y que te  vuelva a sonreír. Que te abracé sin pensar en nada ni en nadie. Que te diga una vez más "te amo" y qué, te lo demuestre.
Quiero caminar contigo de la mano, pasear por la playa, hacerte rabiar e intentar matarte de celos. Quiero abrazarte por horas y que, cuando menos lo espere, me beses sin contar los segundos. Quiero que me protejas, que me digas que todo irá bien aunque sepas que quizás nada tenga solución. Quiero que vengas a mi casa y me pongas el fútbol y pelearnos a ver quien se queda con el mando. Quiero ducharme contigo. Dormir contigo. Que me hagas feliz. Y que, aunque algún día te alejes de mí, siempre me recuerdes.
Estoy cansada y triste. En solo minutos tu estado puede cambiar de una manera increíble, eh. Esta mañana daba saltos de alegría y ahora solo quiero llorar. Quizás esté cansada de todo y todos. Este cansada de dar tanto y recibir poco.
Quiero contar los días para verle, pero no como siempre los cuentos, no de aquella puta manera. Quiero contar los días sabiendo que cuando pasen podré besarle cada vez que quiera, podré abrazarle cuando me de la gana y podré saber que es mio y de nadie más. Que él solo me quiere a mí. Que sólo piensa en mí. Que soy yo la chica elegida.

lunes, 18 de marzo de 2013

Para la puta sociedad.

Querida sociedad, estás líneas van para ti.
Me llamo Marina, soy una simple adolescente enamorada con las hormonas revueltas. Mi ídolo es Cristian, también conocido como XRIZ también soy Belieber. Sí. Tengo un ídolo y sí me encanta Justin Bieber. Dentro de dos minutos me insultarán, acosaran e incluso intentarán pegarme, ¿Por qué? Por tener un ídolo, por ser Belieber, por gustarme el chico de pelo rubio y ojos verdes. Es una mierda. Esta sociedad, osea tú, te has convertido en una mierda.
Insultan, pegan, acosan y hacen daño a simples chicas que aman a alguien que solo lucha por su sueño. Debería darte vergüenza. Mira en lo que te has convertido. La gente dice que no todo es tu culpa, que también la tienen muchos mayores y es verdad, muchos mayores intentan hacer grandes cambios en el mundo pero no se dan cuenta de que el mundo les cambiará a ellos. No se dan cuenta de que es muy difícil cambiar el mundo y tienes que tener cuidado para que este, no te cambie a ti.
Tengo miedo de todo este mundo. A veces, le tengo miedo al mundo. Me odian por ser diferente a las demás, por tener mi personalidad y mi originalidad. Me odian por decir lo que pienso, ¿Sabes? No, no lo sabes. Tú no lloras sociedad, tu no lloras tirada en la cama noches y noches al sufrir todo aquello y ¿sabes lo peor de todo esto? Que no solo soy yo, que son muchas chicas. Miles de chicas odiadas por ser ellas mismas, miles de chicas con unas putas etiquetas en su cabeza. Sí, etiquetas. O dime en mi cara que es mentira. He visto miles de veces a gente andando por la calle y encontrarse de frente con un chico diferente al resto, y ahí viene, ahí viene la puta etiqueta: "Es un friki". Es un "friki" por llevar ropa negra, tener tatuajes o por gustarle el ROCK o el HEAVY. ¿Sabes qué? He visto con mis propios ojos, como una chica pasaba delante de algún sitio y los tíos le decían: "¿Que haces? Deberías estar fregando, eres una mujer." Otra etiqueta más.
¿No estás cansado de estas etiquetas, Sociedad? ¿No estás cansado de que juzguen? ¿De que humillen? ¿De que destrocen por dentro? ¿Eh? Yo sí. Estoy tan cansada que no puedo ni conmigo misma, que odio este puto mundo, ¡Lo odio!
Por todo te insultan, por cualquier fallo te hacen sentir menos. Y no es justo, Sociedad. Esto no es justo, ¿Vale? Muchas de nosotras solo queremos ser felices, solo queremos cumplir nuestro sueño y cuando tengamos nuestros fallos, en vez de juzgarlos y recordarnoslo, que nos lo intenten arreglar pero por desgracia este puto mundo no es así. La sociedad, osea tú, has cambiado. Has cambiado para peor. Y a veces pienso, que ojalá todo cambiase otra vez. Todos nos respetásemos, todos nos valorásemos y todos fuésemos felices. ¿Perfectos? NO, joder no. ¡Personas! ¡Somos personas! ¡Tenemos que ser personas! Muchos de nosotros no son personas. Muchos de nosotros copian, humillan, maltratan, te hacen sentir menos que otra persona. Muchos de nosotros tienen cuerpo de persona pero no la mente. Muchos de nosotros debería hacer un puto esfuerzo por este puto mundo e intentar cambiar todo esto pero con mucho cuidado, recuerda que el mundo, cuando menos te lo esperas te cambiará a ti.
Solo quiero ir por la puta calle y que no me señalen o insulten, solo quiero escribir lo que siento por Twitter y que no me juzguen. Solo quiero sentirme libre de una puta vez, ¿Vale?
A la mierda las etiquetas, a la mierda todo. Cada uno es como es, cada uno tienes sus fallos... Y ¿sabes qué? Esas "mojabragas" a veces encuentras a personas increíbles, personas que le hacen cambiar, personas a las que llaman ídolos. Y aquellos "frikis" aman esa música. Sienten esa música. Y aquellas niñas que pasaron alguna vez por tu lado y le dijiste que tenía que ir a fregar por ser mujer, ahora es una química. O una científica  Ahora es una persona mucho más lista que tú. ¡Ah! Y la "callada" de la clase, la "tonta" a la que todos despreciabais por ser diferente ahora es una de las mejores personas y muchos la adoran. La "puta" de la clase, lleva ya cinco años con su novio y lo ama como nadie. El "empollón" tiene novia, eh. No estará solo el resto de sus días como muchos decís. Y la que escribe esto, va a estudiar Teatro y va a seguir apoyando a su ídolo.
Así que por favor, fuera las etiquetas. ¡Respeta como te gustaría que te respetasen! Porque recuerda: Cuando me faltes el respeto, no me hables porque yo tampoco te respetaré.

sábado, 16 de marzo de 2013

Kidrauhl.

¿Sabes una cosa, Justin? Tengo una amiga, Noelia. Ella estuvo en tu concierto y me ha llamado. He sentido como si estuviese allí, como si estuviese al rededor de millones de chicas gritando y saltando. Como si estuviese cumpliendo mi sueño.
Me he sentido genial. He sonreído por un momento. He sido feliz. He llorado.
Escuchaba muchos gritos y de fondo tu perfecta voz.
Me has hecho feliz a través de un puto teléfono, Justin.

viernes, 15 de marzo de 2013

Un secreto menos.

No quiero llamarte ídolo, no quiero mentir mas, no aguanto mentir mas. No puedo decirte más "Te quiero ídolo", por la simple razón de que para mí ya no eres un ídolo ¿Sabes? Para mí eres mucho mas que eso. Eres la puta razón de mi sonrisa. Mis ganas de vivir. Mis ganas de seguir. Eres el niño al que amo, el niño del cual estoy enamorada. No te voy a volver a llamar "ídolo" porque yo no siento eso, antes sí pero ya no. Esto ha ido aumentando de una forma impresionante y no, no me arrepiento. Al fin y al cabo, aunque no quisiera quererte te querría porque yo no controlo lo que siento, no controlo mi amor por alguien. Eso lo hace el corazón. Mi corazón.
Y todo esto es tan difícil. Tú no me quieres, pero yo sí. Tu no piensas en un futuro junto a mí, pero yo pienso en cada uno de los momentos de ese futuro. Quizás, pienses en otra pero yo solo pienso en ti.
Esto es una tremenda locura, es lo mas loco que me ha pasado nunca. Esto es increíble y doloroso. Es mágico. Es algo que nunca me había pasado. Es algo que nunca había sentido. 
Y esto, estará en mi blog. Todos lo verán. Todos lo leerán. Todos lo sabrán. Me juzgarán. Me humillarán. Se reirán de mi pero yo sonreiré. Sonreiré por el simple hecho de saber que es verdad, de que lo siento realmente, de que no soy ese por ciento de chicas que dicen estar enamoradas de su ídolo y todo es un auténtica mentira. Soy de ese por ciento, que ve cada uno de tus errores y los acepta. Ese por ciento que ama tu sonrisa, aunque, sabe perfectamente que no es perfecta. Es por ciento que ama tus ojos, aunque sabe que no son los mejores del mundo. Esa persona que te quiere por quién eres. Que te quiere por tu corazón. Por tus letras. Por tu forma de pensar. Que te quiere así, tal y como eres. Con cada uno de tus fallos, con cada uno de tus errores. Con tus sonrisas pillinas y tus sonrisas tristes. Que te quiere cantando y sin cantar. Que te quiere con tus enfados y con tus bromas. Que te quiere despeinado y peinado. Eres esa persona de la cual me he enamorado, de la cual siento todo lo que siento y si alguna vez llegas a saberlo o si por pura casualidad lees esto, quiero decirte que no tengas miedo. No te asustes. No cambies conmigo. Tan solo soy una adolescente enamorada por primera vez, una adolescente inmadura. Una adolescente llena de sueños e ideas en su cabeza. Una adolescente que tiene miedo de perder al niño que más quiere, al niño que ni si quiera es su amigo. Al niño que no piensa ni un segundo en ella. Al niño más querido del mundo y más odiado a la vez. Soy aquella adolescente que te ama con locura y que un año después, sigue haciéndolo. 
Sigue enamorada. Sigue pensándote. Sigue amándote. 
¿Sabes qué? Que no me arrepiento de nada.

sábado, 9 de marzo de 2013

Lo intentaré.

Ando por las calles, pérdida, pensando en nada y todo a la vez. Comienza hacer frío, me pongo mi abrigo. De repente, comienza a llover. No llueve mucho, y se respira un aire fresco. Me pongo el gorro, miro hacia arriba y sigo caminando. Veo todo lo que hay a mi alrededor. Como las gotas de lluvia caen formando pequeños charcos, como las madres con sus hijos en brazos corren para refugiarse, como parejas felices siguen su camino como si nada pasase. La lluvia no es nada comparado con su amor. Paso por un Hospital, mira hacia arriba, en los grandes ventanales hay una mujer mirando el cielo. Esta preocupada. Preocupada y triste, lo noto en su mirada y eso que desde donde estoy no se ve bien. A su lado hay un hombre, habla por teléfono supongo que con algún familiar. Tampoco parece muy contento. Pisos mas abajo, aparece un padre con un pequeño en brazos. Su pequeño. Está feliz. Ahí es cuando me doy cuenta de que los hospitales, a veces, no son tan malos.
Sigo mi camino, ha parado de llover. Me quito el gorro y me peino con las manos. Paso por el mismo parque que antes, en un rincón hay una pareja. La pareja de antes. Están felices. Sonríen y se besan. Están enamorados. En ese puto momento le pienso, le vuelvo a pensar. Vuelvo a pensar en sus abrazos, en sus besos, en su cara de niño bueno. Vuelvo a pensar en él una vez más. Una vez más de muchas. A veces me canso, me canso mucho. Hay días que me pregunto, "¿Por qué él y no otro?" días que me arrepiento de todo y días que me alegro de todo. Días que tengo fuerzas para luchar por aquel puto futuro y días que tiro la toalla. Pero cada vez que intento o pienso algo malo, todo desaparece. Él hace que eso desaparezca. Él viene a mí y me hace entender que es lo mejor que me ha podido pasar. Que no cambiaría su sonrisa por nada del mundo, que sus abrazos son únicos y que como él besa no besa nadie. Llega con su puta sonrisa y sus putas tonterías y hace que vuelva a ser yo. La misma chica de siempre. La adolescente enamorada del chico equivocado. La que sonría con una simple cosa, la mínima cosa. La que lo da todo por él aunque reciba pocas cosas a cambio. La misma chica que ha llorado por él varias noches, noches sola, encerraba den la habitación llorando como una estúpida. La estúpidas más enamorada de este puto mundo.
Quizás no sea perfecto, y no lo es, pero son sus imperfecciones las que me enamoraron también. Fueron sus enfados los que después de todo, me hicieron reír. Sus gritos, los que por un momento odíé. Aquellos gritos que me asustaron y que, luego, comenzamos a reírnos de todo aquello. Todo lo ocurrido. Fueron sus sonrisas las que me enamoraron. Su forma de decirme las cosas. Sus abrazos y sus besos. Fue él. Simplemente él. Fue él el que me enamoró. Fue él y no otro.
¿Sabes? Quizás no sea correspondido, pero yo lo voy a intentar.