domingo, 31 de marzo de 2013
No soy tímida, ¿Para que mentir? Estoy loca e intento luchar por lo que quiero pero, por desgracia, tengo un error. Dejo que me pisoteen una y otra vez. Dejo que me juzguen y que jueguen conmigo pero, ¿Sabéis qué? Que me he cansado. No soy el juguete de nadie. Y lo peor de todo es que tengo miles de etiquetas: "La amargada que nunca sale de fiesta" "la que se gasta el dinero en un niño que no piensa en ella" "la gritona" "la pesada" "La tonta" y ¿sabéis una cosa? Que aquellas putas etiquetas, aquellos insultos me hundían, me hacían llorar todas las noches. Mi madre me decía que sonríese, que todo iba a cambiar y a veces me decía que cambiase yo pero yo me preguntaba a mí misma, "¿Por qué tengo que cambiar?" Y me lo sigo preguntando, ¿Tengo que cambiar? Yo no quiero cambiar. Yo soy así. Así vine de "fábrica". No voy a cambiar por nada ni por nadie. Soy como soy. A quien le guste bien y a quien no, PUERTA. Porque no quiero ser como las demás chicas, ¿Para qué? Ya hay demasiadas como ellas. Demasiadas chicas que se emborrachan y se follan a cualquiera. Demasiadas chicas que insultan y maltratan a sus padres. ¿Para que otra más? Prefiero ser así. Loca, habladora, pesada, amante de la música, del teatro y de la escritura. La que cuando ama, ama de verdad. La que demuestra las cosas con hechos y no con palabras. La que aunque llore y se hunda, luego se levanta con una sonrisa para pisar este puto mundo y esta puta sociedad. La niña que tiene su personalidad y originalidad, ella no copia. Ella tiene su propia imaginación. La niña más imperfecta del mundo.
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