Agarra mi mano. No me sueltes nunca. Yo jamás te soltaré, te lo prometo. Jamás te dejaré caer. Y si, algún día caes y no puedo levantarte, me acostaré a tu lado. Juntos miraremos las estrellas, y quizás, seguiré sin poder levantarte pero la caída será mucho más bonita ¿No crees?
Agarra mi mano, por favor. No me sueltes nunca. Prométeme que jamás me soltarás. Cuando agarras mi mano, mi corazón late muy fuerte ¿Sabes? Y me pongo muy nerviosa.
Estás a mi lado. Lo estás. Lo siento. Lo sientes.
Gracias por existir.
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