Creo que el cielo define mis estados de ánimo.
Ayer, al salir al patio lucía triste y sin color.
Como yo últimamente.
Este mes de octubre está siendo bastante difícil.
Parece que la vida y el destino, han decidido unirse y ponerme todo lo malo el mismo mes.
Estoy viviendo muchas primeras experiencias y de todas ellas sólo una ha sido positiva y no, no es que yo sea una persona negativa si no que, es así.
Me siento ahogada, sin rumbo y como si caminase día tras días en círculos.
Es algo tan sumamente bochornoso, triste y difícil que siento que me está superando poco a poco.
Todo lo que me costó trabajo conseguir, autoestima, felicidad aunque fuesen instantes, reírme de mí misma, luchar por lo que quiero, se lo está cargando en veintisiete días.
Siento que esto va a poder conmigo, que el peso que llevo no se va a ir de un mes a otro y no me apetece ni hacer lo que más ganas tenía, estudiar.
No me apetece abrir un cuaderno, no me apetece coger una cámara y no quiero salir ni a dar una vuelta.
Sólo espero que esto sea un gran bache de la vida para que aprendiese, para que madurase y me diese cuenta de que los dramas que tenía antes eran una mierda comparados con lo que puede llegar a pasar.
Con el dolor real. Con la pérdida. Con las cosas que tienes que hacer por fuerza aunque no te apetezcan. Por salud, dicen.
Y ojalá todo cambie.
posdata: No creo en muchas cosas pero sí creo en ti, espero que me ayudes pequeño ángel de la guarda. Por favor. Te quiero y te echo mucho de menos.

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