viernes, 2 de mayo de 2014

Cuando estás sola intentas que nadie se de cuenta de que estás sola para que así no puedan reírse de ti, para que así no te miren raro, para que así no te juzguen.
Intentas parecer que haces algo, intentas parecer que estás ocupada.
Abres un libro, pero realmente no estás leyendo. Coges el móvil pero en realidad no tienes nada que mirar. Lo que sea, pero intentas que no te vean sola.
Siempre con la cabeza agachada, por miedo a mirar a todos los de tu alrededor a los ojos.
Quizás todo sería mejor si aquellos que se ríen, aquellos te que miran raro o aquellos que te juzgan por estar sola se sentasen a tu lado. Susurrasen un "Hola" o simplemente un "¿Qué estás leyendo?" aunque odie leer.
Quizás esas personas ni se imaginan cuanto duele estar sola, verse sin nadie, mirar a tu lado y no tener a nadie con quien comerte el bocadillo y contarle lo que hiciste la tarde anterior. No se imaginan cuanto duele escuchar como los del banco de al lado hablan de ti y que tú, mientras tanto, pareces ver algo en el móvil pero en realidad estás escuchando todo y tragando para así no poder llorar y gritar que te dejen en paz, que te olviden, que hagan como si no existieses y que se metan en lo suyo.
Ellas tan bonitas, con esos tacones que parece que puede tocar la luna. Ellas, con tantos chicos alrededor y tantos amigos que las adoran. Ellas, que tienen siempre a su lado a alguien que las abracen. Ellas, que jamás en la vida se han sentido solas.
¿A qué es fácil mirar a aquella chica con malos ojos? ¿A qué es fácil reírse de ella? ¿A qué es fácil señalarla e insultar? ¿A qué es fácil tratarla como una mierda? Pues ¿Sabes qué? Que para ella no es fácil. Te aseguro que no lo es. Ella quiere que la trague la tierra, ella quiere mirarse al espejo y sentirse bonita, ella quiere que la abracen y le digan que la quieren, ella quiere tener gente a su alrededor.
¿Sabéis que ella no era así? Ella sonreía siempre, ella le sonreía hasta a gente que no conocía. Ella era extrovertida y estaba loca. Lo sigue estando, pero no con todo el mundo. Guarda su yo real en su interior porque tiene miedo. Mucho miedo. Ella ha comenzado a tener miedo a la gente, a tener miedo a relacionarse e incluso, tiene miedo a tener amigos por miedo a que le fallen y la abandonen. Ella antes se sentía bien, ahora simplemente no siente nada por ella misma.
Claro, que fácil es hablar sin conocerla. Sin saber de ella. Que fácil es no meterse en la piel de alguien que sufre cada día, que quiere salir pero no puede.
¿Os digo algo? Esto es algo que también criticáis. Él. Ella lo ama incondicionalmente y lleva junto a él desde que comenzó a ser una adolescente con las hormonas revueltas. Y ustedes solo la criticáis cuando ella da lo que puede por él. Ustedes la juzgáis y la hacéis sentir mal, peor de lo que se siente. Ella que aguanta cosas en su vida diaria, y llega aquí para estar junto a él y se vuelve a meter gente estúpida de por medio intentando hundirla. Que triste y que duro, eh. Que triste no entenderla, no comprender que tiene a una persona que la levanta de cada caída y que le seca las lágrimas a distancia. La única persona en su vida que la abraza fuerte y no la juzga. La única persona que cuando la mira la hace sentir las mariposas en su estómago. La única persona que hace que se sienta nerviosa. La única persona que sigue ahí a pesar de todo.
Y eso, siendo lo más simple y fácil de entender; Tampoco lo comprendéis.
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Maldita sociedad, malditas personas estúpidas, maldito mundo. Maldita gente que hace sentir menos a personas más débiles que ellas. Maldita gente que que paga su enfado con los demás. Y maldita gente estúpida que hace daño.
Malditos. Malditos todos.

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