-¿Que haces?
-Apagarte la televisión.
-Estaba viendo una película, le faltaba media hora ¿sabes?- Dijo la chica molesta.
-Es que prefiero estar aquí, contigo, y comerte a besos sin que ninguna dichosa película de antena 3 nos interrumpa.- Dice el chico mirándola fijamente.
-Esa película quizás jamás la vuelvan a echar, ¿sabes? Tus besos seguirán siempre.
-¡Pero es que quiero comerte ahora!- Dice el chico poniendo voz de niño pequeño.
-Eres un niño pequeño.
-No.
-Sí. Te comportas como tal.- Ríe la chica.
-Que mentirosa eres.
-Sí. Mírate. Tienes rabietas de niño pequeño. Enano.- Dice esta riendo más.
-Tonta eres.- Dice este yendo hacia ella y depositando un dulce beso en los labios.
-Niño pequeño.- Dice esta sacando la lengua y luego, besándolo.
Y como otra de tantas noches, aquellos jóvenes se comieron a besos.
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